A PARTIR DEL 1 DE ENERO 2019 CAMBIA EL HORARIO DE MISAS:

DE LUNES A SÁBADO  A LAS 20:00HS.

DOMINGOS 9:00-12:00-20:30HS.

SE SUSPENDEN LAS MISAS DE

MARTES A SÁBADO 12:00HS. 

Y DOMINGOS 19:00HS.

TODO EL PAÍS LE DIJO SÍ A LA

VIDA.

9 de Julio 33 Cdad de Mendoza.

Tel: 0261-4241171  

e-mail: parroquiasanagustinmendoza@gmail.com

MISAS DOMINICALES: 

De Marzo a Diciembre

 09:00 - 12:00 - 19:00 - 20:30 hs.

 

Enero y Febrero

 

 09:00 - 12:00 - 20:30 hs.

 

CONFESIONES:

Lunes a Sábado: 30 minutos antes de la Misa vespertina.

Domingos: 30 minutos antes de cada Misa.

                                          

HORARIO DE SECRETARÍA PARROQUIAL:

Martes a Sábado : 09:30 a 12:30 hs y de 17:00 a 19:30 hs.

 

"ESTATE SEGURO: DIOS NO TE ABANDONA,A NO SER QUE TÚ LE ABANDONES PRIMERO."

San Agustín (In ps 145,9)

ORACIÓN DE SAN AGUSTÍN

 

¡Oh Dios, creador de todas las cosas! Concédeme, primero el don de saber pedirte; después, el de hacerme digno de ser escuchado, y finalmente darte gracias por haberme hecho libre, pues sin libertad no se puede amar.

Escúchame, Padre Bueno, como sólo Tú sabes hacerlo y que tan pocos conocen, pues lo haces con tanta paciencia como sabiduría.

Yo sólo quiero amarte a Ti; sólo a Ti quiero seguirte, sólo quiero buscarte a Ti, sólo a Ti estoy dispuesto a servir, porque eres el único que tiene derecho a mandar y a Ti sólo quiero pertenecer.

Dame órdenes, te lo suplico; sí, mándame lo que quieras, pero antes límpiame la suciedad que llevo en mi alma, y abre mis oídos para que pueda oír tu voz; abre mis ojos, para que pueda ver las indicaciones de tu voluntad. Aleja de mí la ignorancia para que pueda conocerte y conociéndote amarte más, bondad y verdad infinita.

Sinceramente te digo: siento necesidad de volver a Ti; dame fe, si por la fe te encuentran los que te buscan; dame virtud si es por la virtud; dame ciencia si es por la ciencia; dame humildad si es por la humildad.

Haz  Señor, que te encuentre buscándote, que no equivoque el camino, que al buscarte nada me salga al encuentro que no seas Tú.

Por lo demás, en lo que se refiere a la salud de este, mi cuerpo mortal, como yo no sé si es útil para mí o para mis seres queridos, lo dejo a tu voluntad, Padre Bueno.

Sólo pido clemencia y paciencia para convertirme a Ti, Dios mío y que me quites todos los impedimentos que hay en el camino hacia Ti, para que sea digno de poder alcanzar una morada como ciudadano de tu Reino Bienaventurado. Amén. (Soli. 1,1)

Frases de San Agustín